Teatro en el cine: Greta Garbo habla por primera vez en «Anna Christie», de O´Neill

Por Horacio Otheguy Riveira

La Garbo habla en el cine por vez primera en 1930, y lo hace con una obra de Eugene O´Neill, fechada en 1921: Anna Christie. En 1932 cae en brazos de un coetáneo Luigi Pirandello que acababa de estrenar Como tú me deseas. Dos películas que, a ojos de hoy, fieles al contexto en que se realizaron y el impacto del poder carismático de la protagonista, resultan de gran interés: los textos originales reviven en una diva cuyo poder de seducción resulta incomparable. Cuerpo, alma y voz de una mujer que asume los perfiles dramáticos, cuando no trágicos, de diversos personajes con profundidad de campo.

El intenso romance de la cámara con cualquier movimiento corporal de Greta alcanza momentos sublimes. Aquí y ahora, una lección de estar en escena (para quien nunca trabajó en teatro) y abordar el cine con asombrosas sutilezas, ya que se trata de personajes muy complejos en situaciones que en aquellos años en el cine de Estados Unidos solo podían brotar con fuerza, en su alianza con el teatro donde abundan grandes personajes para el estilo de la diva. En el desbordamiento emocional de la obra de O´Neill y en la sutileza de Pirandello, Greta Garbo se expone en cuerpo, alma y voz ampliando capacidad de seducción, de belleza y de armonía en registros interpretativos.

Anna Christie está basada en la obra teatral homónima de Eugene O’Neill (Nueva York, 1888-1953), dramaturgo que fue galardonado varias veces hasta recibir el Nobel en 1936. Maestro del realismo estadounidense, creador de autoficciones (término que en su época no se utilizaba con la ligereza con que se hace hoy) reflejó en su obra gran parte de las torturas físicas y psicológicas familiares y personales. Muchas veces adaptado al cine, traducido a muchos idiomas y representado internacionalmente, padeció varias enfermedades hasta que el mal de Parkinson le impidió escribir durante los últimos diez años de su vida.

En Anna Christie se dan cita lugares comunes de la mayoría de su producción con algunos aportes excepcionales, con notable marco histórico. Alcoholismo, desarraigo, soledad, machismo, violencia y prostitución se asomban con una crudeza bastante contenida, limada como acontecimiento poético en esta película dirigida con gran inteligencia por Clarence Brown y protagonizada por Greta Garbo, en lo que supuso su primera película sonora.

«Gimme a whiskey, ginger ale on the side and don’t be stingy, baby!» [¡Dame un whisky, ginger ale aparte y no seas tacaño, nene!] serán las primeras palabras de la diva.

Este es un drama sobre el peso de la herencia y el fatalismo. Es indudable la gran fuerza dramática de esta historia de una muchacha que vuelve a Nueva York desde una granja en Minnesota, tratando de huir de su oscuro pasado, para vivir con su desconocido y alcohólico padre que habita en un barco carbonero, y donde tratará de rehacer su vida, alejada de un pasado que no la deja vivir en paz.

Allí conocerá a un brutal y primario marinero con el que entablará una tomentosa relación hasta que y todos los demonios y prejuicios del mundo estallen en el último tercio de la película, donde la delicada precisión del trabajo de la actriz se entrega a una muy difícil explosión emocional, con riesgo alto de despeñarse en alharaca que acabe por causar gracia. Evita estos demanes y logra una interpretación prodigiosa: cuando todas las furias se desatan y surge un alegato sobre la libertad y la redención por el amor:

No le pertenezco a nadie, solo a mí misma. Haré lo que me plazca. Ningún hombre y me importa un bledo quién sea puede decirme que tengo que hacer. No pido a ninguno que me mantenga. Te mantendré solo de una forma u otra. Yo soy mi propio jefe. Métete eso en tu pipa y fúmatelo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La obra se estrenó en España en el Teatro Fontalba de Madrid el 20 de enero de 1931, con Lola Membrives como cabeza de cartel, acompañada por Amparo Astor, Ricardo Puga, Luis Roces, José Marco Davó y Enrique Suárez.

En 1959, el Teatro Infanta Isabel ofreció otro montaje, con Nuria Espert (Anna) —foto—, Ramón Corroto (Mat), Ramón Durán (Chris), Milagros Leal y Laureano Franco. [Foto: Nuria Espert en la portada de la revista Caretas, 1950]

Televisión española emitió una versión dentro del espacio Estudio 1, el 15 de marzo de 1976, adaptada y realizada por Josefina Molina, y con este reparto: María del Puy (Anna Christopherson), Juan Diego (Mat Burke), Julieta Serrano (Marthy Owen), Estanis González (Chris Christopherson), José Riesgo (Larry) y Emilio Gutiérrez Caba.

 

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