La violencia psiquiátrica a escena: «Contención mecánica»

Redacción ESCENA

Un teatro documental en el que «la locura del teatro» combina perfectamente con «la locura del enfermo mental». Teóricamente una hipérbole mal vista, ya que la nueva psiquiatría ha establecido hace ya muchos años que las palabras loco y locura se descartaron para nivelar la relación psiquiatría-paciente y convertir a los hombres y mujeres con enfermedades mentales en gente que necesita ayuda. De ese modo el estigma se quebraba aportando nuevos conceptos, tratamientos diversos como laborterapia muy variada y presencia vital de psicólogos que tratan a psicóticos, esquizofrénicos o paranoicos con estilos humanistas. Dentro de este nuevo punto de vista también adquirió renombre la Anti-psiquiatría en una especie de revalorización creativa del cuadro poético del mal que impide una fluida relación con la realidad «cuerda». Pero como esta realidad social es mucho menos racional de lo que se cree y conforma nuevas psicosis que las instituciones tratan cada vez peor.

Así, la Compañía Teatro de Los Invisibles se hace cargo de este tema, sin duda, uno de los más complejos y dolorosos. En esta ocasión presenta la obra Contención mecánica en la categoría Emergentes del festival Surge Madrid 2022. Y lo hace en una única representación que tendrá lugar el viernes 30 de septiembre en Teatro del Barrio a las 22:15 horas.

El objetivo es denunciar las distintas violencias que las personas psiquiatrizadas experimentan durante sus ingresos médicos, poniendo el foco en la contención mecánica. Los tan denostados —por los buenos especialistas— términos de loco y loca aquí se plantean desde la propia presentación de algunos de sus intérpretes y hasta de una organización LoComún, ya que consideran que cualquier otra cosa es un eufemismo que nada tiene que ver con la constancia cotidiana entre pacientes y gente corriente, así como el maltrato, el desprecio o la indiferencia por parte de los estamentos del Estado.

Se recogen testimonios reales de quienes han experimentado una vulneración de sus derechos durante sus ingresos en instituciones sanitarias, y pone el foco en una práctica que, aún a día de hoy, sigue siendo común: la contención mecánica. Es decir, atar a personas en camas, haciendo uso de correas.

La pieza, que entremezcla aspectos performativos y testimoniales, quiere servir de altavoz para denunciar esta situación.

«Los profesionales de salud mental y las violencias que ejercen contra nosotras han conseguido que tenga pánico a los hospitales. En una crisis necesitamos cuidados y acompañamiento, allí ofrecen control y vigilancia, y son cosas radicalmente distintas», asegura Marta Plaza, activista loca que colabora en ‘Contención Mecánica’.

«Queremos hacer visible lo invisible mostrando una realidad desconocida para la mayoría, la de las personas psiquiatrizadas que han sufrido algún tipo de maltrato durante sus ingresos médicos y han querido compartir con nosotras su verdad. Una verdad que trasladamos a escena valiéndonos de una convergencia de prácticas artísticas (teatro, poesía, performance, danza, música en directo, videoescena, piezas sonoras, etc.) inspiradas en los testimonios recopilados y en las aportaciones de las personas implicadas, algunas de las cuales se subirán al escenario con nosotras», añade Zaida Alonso, directora de la obra.

Un proyecto urgente

La contención mecánica (la aplicación, control y extracción de dispositivos de sujeción mecánica utilizados para limitar la movilidad física) sigue siendo una práctica habitual en las unidades de psiquiatría y servicios de urgencias de nuestro país. Las personas a las que se les aplica, pueden permanecer atadas con correas en cintura, muñecas y tobillos durante horas, o incluso días, dependiendo de la decisión del personal sanitario. Esta privación de la libertad se suele ejercer de forma opaca y no controlada, siendo imposible acceder a registros donde se explique quién es atado, por quién, por qué, durante cuánto tiempo ni cómo. Además, los casos de secuelas graves o mortales suelen quedar impunes, tal como denuncia el colectivo LoComún, que lleva años luchando contra esta problemática a través de #0contenciones, campaña de la que Teatro de los Invisibles ha tomado referencia.

Este proyecto surge de una necesidad urgente tras los últimos años que hemos vivido de confinamiento y crisis sanitaria sin precedentes y con episodios de violencia psiquiátrica silenciados para el público generalista. Tal vez, el más paradigmático sea el de Andreas Fernández González, fallecida en la unidad psiquiátrica del Hospital Central de Asturias después de permanecer 75 horas atada a una cama. Le habían diagnosticado una enfermedad mental, pero tenía meningitis.

Así, ante esta realidad se nos abren varios interrogantes: ¿por qué se sigue realizando esta práctica?, ¿nos falta infraestructura?, ¿falta inversión?, ¿falta educación y concienciación?, ¿qué ocurre con la dignidad de los afectados?, ¿existen alternativas?, ¿se escucha realmente al paciente o es anulado sistemáticamente por su diagnóstico?

Contención mecánica entrelaza ficción y realidad para dar testimonio, a través de las artes escénicas, de la creatividad que siempre la psiquiatría moderna ha defendido para apuntalar tratamientos «sanos» que diferencien a los psiquiatras de los feroces inquisidores del pasado. Cuando las instituciones fallan, se vuelve a lo peor del ser humano que se supone cuerdo. De estos y otros asuntos colindantes trata este espectáculo que, en 75 minutos logra una síntesis imprescindible para un conflictos psicosocial que nos afecta a todos. 

Dramaturgia y dirección: Zaida Alonso

Ayte Dirección y asistente en la dramaturgia: Javier Pardo

Interpretación: Zaida Alonso, Jesús Irimia, Javier Pardo, Júlia Solé y la colaboración especial de Rafael Carvajal

Activista loca colaboradora: Marta Plaza

Diseño de iluminación: Rocío Sánchez Prado

Espacio sonoro: Jesús Irimia

Videoescena y fotografías: Jessica Burgos

Coreografía: Javier Pardo

Diseño gráfico y comunicación: Javier González, Adiria

Mirada externa: José María Esbec y Camila Vecco

One thought on “La violencia psiquiátrica a escena: «Contención mecánica»

  • el 20 septiembre, 2022 a las 6:16 pm
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    Mucho peor es la violación de pacientes, principalmente mujeres, en los recintos, donde la palabra del paciente nada vale, ej en Chile.
    También ha y un Hospital donde los pacientes están llenos de piojos.
    También hay un recinto donde a los enfermos crónicos les facilitan la salida para ir a mendigar .
    Y lo más horrendo e increíble: hay delincuentes homicidas y sádicos que son enviados, sin contención, a las salas comunes para compartir habitaciones y pasillos y baños obviamente, con pacientes sedados o semisedados, a los cuales agreden impunemente.

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