El teatro vuelve a rendirse al talento de Imprebís, 25 años después

Horacio Otheguy Riveira.

En el Alfil de Yllana se festeja por todo lo alto el humor de la Compañía valenciana Imprebís, que debutó hace ya un cuarto de siglo. Un reencuentro conmovedor después de verles crecer recorriendo mundo y representando en más de 20 países.

Se reflota la base de la pieza original (The Crazy Class) y se renueva con múltiples detalles y un integrante nuevo. Así, a los dos actorazos habituales y el maestro-director en escena se une un joven que aporta nueva personalidad para enriquecer ese lado mágico que acompaña a todas las representaciones de esta gente formidable. Gente de teatro que, solo con sillas y pequeños objetos, abre la puerta del realismo y el surrealismo en compañía de una ternura inagotable para dar peculiar visión de un barrio a través de gente que entra en un curso de teatro, y esto del arte escénico se mezcla, poco a poco, semana a semana, con la teatralidad de su propia vida, y en esas que se cruzan con Hamlet en la vigorosa experiencia de un torero harto de ser famoso por ser «hijo de», y descubre que quiere ir a por todas para ser el príncipe de Dinamarca.

Todos a una en torno a la obra más famosa de la historia y dan el pego en un fin de curso que divierte mucho y emociona más al descubrir —ellos y nosotros— que, incluso boca abajo, las voces de la obra de Shakespeare trascienden cualquier temblor para llegarnos diáfanas y potentes, tanto como la emoción silenciosa del joven en prácticas que descubre el maravilloso rumbo del escenario cuando se cubre de luces que él mismo dirige desde una pantalla…

Así las cosas, Imprebís nos trae Hoy no estrenamos con la energía de quienes confían en el arte superior de jugar con la creatividad de cada actor profesional y aquellos que no lo son, pero viven intensamente el día a día, todos cómicos al fin de una existencia cuanto más imaginativa y audaz, mejor. Abiertos al mundo, estos personajes aprenden y enseñan a descubrir caminos y rebelarse ante la mediocridad y el conformismo. Y todo portando carcajadas porque Carles Castillo y Carles Montoliu siguen dando el pego, mejorando el pasado y superponiendo el presente al futuro intangible, y por esto más divertido, en la creación de un abanico de hombres y mujeres «sencillamente» memorables: el dolido solitario que trabaja en Mercamadrid con las manos encallecidas; la creída señorita de Donosti; el veterano primer actor de quien nadie se acuerda; la jovencita que estudió danza; el punki de cresta colorinche que hace malabares pero quiere aprender cosas del teatro para seguir en la calle; las hermanas valencianas que pelean más que hablan; el militar rudo y reaccionario que descubre el amor cuando aprende a pronunciar Ainhoa Arteta; el chico tímido dominado por la madre… Cada uno, y varios más, encontrarán alas nuevas en el curso dirigido por Santiago Sánchez con tanta paciencia como talento y humana comprensión, y seguido de cerca por los conocimientos del joven estudiante que ama el teatro… Una suma de gente que vimos hace 25 años y muchas otras veces en varios empeños, producciones siempre interesantes, cuando no extraordinarias, aliados eternos público y artistas por la noble causa del Teatro y su Comedia.

Unidos como un canto revolucionario que no puebla las calles en manifestaciones, pero que se manifiesta en la intimidad de una u otra sala, en castellano o valenciano, y en cualquier caso nos tiende una mano para recordarnos que estamos juntos, que todos hacemos el teatro de cada día. Ellos con la poderosa exhibición de su arte y nosotros con nuestra presencia, nuestro emocionado aplauso, mechado de ¡bravos! y una que otra lágrima cuando les vemos agradecer la ovación, y contamos en escena «solo» a cuatro que fueron innumerables para regocijo de todo amante de la creatividad humanista. Y es que Imprebís y su Hoy no estrenamos dan fidedigna muestra de que en las carencias y soledades de la llamada «gente corriente» abundan los grandes personajes de Shakespeare, del mismo modo que nos acompañan cada día desde el primer café de la mañana hasta la noche más oscura o luminosa: todos los alumnos encontrarán en la célebre tragedia bien cargada de violencia, personajes y situaciones que entrarán en sus vidas para iluminarlas y renacer. Una idea muy brillante para un resultado encomiable.

En el centro: Santiago sánchez, Víctor Lucas. Detrás: Carles Montoliu y Carles Castillo.

 

INTERPRETES: Carles Castillo, Carles Montoliu, Víctor Lucas y Santiago Sánchez

DIRECCIÓN: Santiago Sánchez y Michel López

ESCENOGRAFÍA: Dino Ibáñez

VESTUARIO: Gabriela Salaberri

DISEÑO DE ILUMINACIÓN: Rafael Mojas

COACH DE CANTO: Ángel Ruiz

REGISTRO AUDIOVISUAL: Xavier Capafons

DISEÑO GRÁFICO: MINIM Comunicación

COORDINACIÓN TÉCNICA: Light Expo

PRENSA Y COMUNICACIÓN: María Díaz

DISTRIBUCIÓN: Elena Millán Promociones Culturales

AYUDANTÍA DE PRODUCCIÓN: Paca Mayordomo

DIRECCIÓN DE PRODUCCIÓN: Ana Beltrán

TEATRO ALFIL. DESDE EL 1 DE SEPTIEMBRE 2022

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