‘La maestra de Sócrates’, los dioses sabían su nombre

HÉCTOR PEÑA MANTEROLA.

Lo primero que uno puede intuir al adentrarse en la obra de Laura Mas (Las Palmas de Gran Canaria, 1989) es su pasión por la poesía. La maestra de Sócrates es la primera novela de la autora (ed. Espasa). Lo hizo en plena pandemia, en mayo de 2020, y no dudo de que su bella prosa sirvió como refugio a aquellos lectores que buscaban, entre las páginas de un libro, escapar de la tormentosa realidad que zarandeaba el destino a la deriva.

Antes de adentrarnos en la obra me gustaría describir el perfil de la escritora. Laura es licenciada en Periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB). Lleva una década ejerciendo de periodista cultural, colaborando con medios como Onda Cero, RNE, revistas como Vanity Fair o Clarín… Desde hace cinco años es gestora cultural.

Ahora que ya conocéis quién se esconde entre bastidores, ha llegado el turno de preguntar a la adivina por la novela. La maestra de Sócrates es una obra ágil, de hermosa prosa. La autora no se detiene en descripciones infinitas ni explicaciones redundantes: la narrativa fluye como el vino en los banquetes organizados por Pericles. El estilo de Laura roza lo poético, basándose en un uso muy preciso de los adjetivos para otorgar valor a las palabras, logrando una métrica envidiable. El simbolismo cae como copos de nieves sobre los capítulos, combinando lo real con lo divino para transformar lo ordinario en lo extraordinario. Laura nos narra un suceso tan banal como la salida del Sol desde el imaginativo popular griego, aportando un valor inefable al texto.

Alejándonos del estilo, la trama (como, espero, podéis intuir) nos transporta a la Antigua Grecia, en concreto al año 440 a.C. La sacerdotisa Diotima de Mantinea es enviada a Atenas para librarla de la peste. Allí conocerá a un joven Sócrates, y pronto comenzarán a dialogar sobre un tema que el pensador ignora: el amor. La historia se sostiene sobre la íntima relación entre dos personajes, en sus discursos y en las lecciones que la sacerdotisa impartirá al filósofo y cuyo valor aún está vigente en la filosofía occidental. La trama no transcurre exenta de riesgos, dado que ciertos giros narrativos efectuados en el momento preciso acelerarán el ritmo acercándonos al desenlace.

Por supuesto, no quiero desvelar nada más. Como se le atribuye al propio Sócrates, «solo sé que no sé nada». La novela es una puesta en valor del papel de la mujer en una sociedad gobernada por hombres, un recuerdo del dicho de que «detrás de cada gran hombre, siempre hay una gran mujer».

La maestra de Sócrates puede conseguirse desde la web de Planeta de Libros. La autora, representada por la agencia literaria Sandra Bruna, publicará su segunda novela, Olimpia, en septiembre de este mismo año. 

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