Violencias extremas unidas: un terremoto y el abuso de poder político «En un sol amarillo»

Por Horacio Otheguy Riveira

El testimonio de un hecho real, espejo de muchos otros similares, adquiere proporciones insólitas en un teatro. Más aún, al tratarse de algo tan lejano para nosotros como Bolivia. Pues de allí vienen tres actores y una actriz integrantes desde hace muchos años del Teatro de Los Andes, especializado en la proyección escénica de vivencias cotidianas para que se conozca todo lo que le pasa a la gente más oculta para el sistema socioeconómico Occidental y cristiano, dolorosamente igualado en países ricos o pobres, con un grado de corrupción que no tiene parangón con la caída de las ideologías. Todo ha de jugarse en la solidaridad de los supervivientes con artistas como estos, empeñados en recoger sus voces y exhibirlas por la mayor cantidad de países posible.

Principalmente son creadores muy valiosos. Sin ello, su testimonio, por más bienintencionado que fuese no nos llegaría con esta fuerza ni despertaría nuestro interés para dejar la función e indagar en la abundante documentación histórica que sobrevuela Internet. Tienen a su favor una coordinación modélica, en el texto y dirección de César Brie para que fluya con eficacia la creación colectiva desde donde se articula todo el espectáculo, ya que a menudo lo «colectivo» en el teatro genera confusión con exceso de ideas sin eje autoral. Aquí esto no sucede y todo circula con la fluidez de una gran voz, fantásticamente impregnada de dominio escénico (la expresión corporal, las vocalizaciones, las simbologías y el realismo de algunas secuencias) para dar curso intenso al dolor que de tan grande carece de desesperación, a la tierra que se traga y nunca se acaba de escupir, los abrazos que se echan de menos, las penas y las grandes esperanzas.

De todo cabe en menos de hora y media y el talento de sus participantes se queda con nosotros, urbanitas que hemos oído estas y otras tragedias a partir de movimientos sísmicos en  Europa y América Latina… pero sin conciencia plena de la humillación sufrida por los más pobres, no solo por los desmanes provocados por la naturaleza, sino por la vileza de las autoridades que siguieron haciendo negocio con su miseria. Entre otros aciertos, destaca la música que acompaña creada especialmente por el maestro Cergio Prudencio, en compañía de Luzmila Carpio: una melodía andina encantadora recorrer muchos otros espacios sonoros para dar cuenta del amor sin fisuras de esta gente de teatro por la gente de sus pueblos, algunos de los cuales fueron campesinos que para que sus niños vayan a la escuela, les dejan solos en sus casitas, ya que los adultos han de trabajar la tierra. Solos los niños al volver de la escuela suelen ser las primeras víctimas de tormentas y terremotos en ambientes jamás edificados con adecuada protección.

Dentro y fuera de lo testimonial de esta obra, una creación artística de gran riqueza, por muy pocos días en Madrid.

«En un sol amarillo es una obra que reflexiona sobre la tragedia y la corrupción, recuenta la historia de una comunidad frente a la devastación. Está basada en el terremoto que en 1998 dejó decenas de  comunidades bolivianas destruidas. Las ciudades de Aiquile, Totora, Mizque, las comunidades campesinas de Antakawa, Loma Larga, Chijmuri, Hoyadas, Chakamayu y otras fueron golpeadas por el sismo: casas destruidas, otras dañadas en modo irreparable, centenares de heridos, decenas de muertos. El Teatro de Los Andes viajó a las ciudades y comunidades campesinas recogiendo testimonios sobrecogedores. En esta obra, cada frase proviene de aquellos relatos.
La comunidad internacional envió todo tipo de ayudas calculadas en casi 30 millones de dólares. El gobierno de Bolivia, a través de Defensa Civil y del Ejército, organizó la distribución de la ayuda y la reconstrucción. Al poco tiempo comenzaron a circular voces sobre corrupción, robos, desvío de fondos, abusos sobre las personas. Estudiamos la historia de otros sismos. Parece que en cada terremoto conviven el desprendimiento y el egoísmo. La mezquindad y la solidaridad. Los abusos y robos, sobre todo por parte de las autoridades, han sido una constante en los sismos de América Latina». [NOTA DE PRODUCCIÓN]

Todo lo que tienen los actores a hombros de uno de ellos. Les pesa, emociona y los eleva a la grandeza del teatro para expresar brutales acontecimientos con arte poética y sentido del humor.
Con humor exhiben el brutal surrealismo de las viviendas imposibles erigidas por el Estado como algo extraordinario.

 

Creación colectiva de Teatro de los Andes
Texto y dirección: César Brie

CON Lucas Achirico, Gonzalo Callejas, Alice Guimarães, Darío Torres

Composición música original Cergio Prudencio y Luzmila Carpio
Arreglos musicales Lucas Achirico y Pablo Brie
Diseño de espacio escénico Lucas Achirico y Gonzalo Callejas
Diseño de vestuario Soledad Ardaya y Danuta Zarzyk

Del 13 al 17 de julio de 2022
Naves del Español en Matadero
Sala Max Aub

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