‘Pygmalion’, no te fíes de las apariencias

REDACCIÓN.

Imaginad por un momento estar en Japón, es un día especial ya que tiene lugar el Festival Nacional de Mascotas Regionales. El sol brilla, la multitud se divierte y todo parece ir bien. Ahora, intentad escuchar las risas de los niños, las bromas entre hermanos, las regañinas de algunos padres a sus hijos demasiado aventureros, las expresiones de alegría… Sentid que os encontráis en medio del barullo y formad, por un instante, parte de esa multitud jubilosa. La experiencia parece idílica, ¿verdad? Todo sería perfecto si, de repente, no empezase a sonar un misterioso mensaje y esas expresiones de satisfacción pasasen a convertirse en gritos de terror en tan solo un parpadeo. Porque esas mascotas tan tiernas, divertidas y simpáticas ya no son un motivo de alborozo, esos seres inanimados han cobrado vida y solo quieren una cosa: sangre. ¿La única opción para sobrevivir?

Correr, pero, recordad, podéis correr, pero no esconderos y las calles de Japón están a punto de sumirse en un caos donde reinará la violencia, la destrucción, el miedo y la muerte. Con esta premisa comienza Pygmalion, un manga de Chihiro Watanabe que cuenta con un ritmo vertiginoso y que atrapa al lector desde las primeras páginas. Utilizando como base el antiguo mito de Pigmalión (en el que una estatua cobra vida), el autor inventó una historia donde un misterioso proyecto desemboca en una matanza a gran escala producida por unas mascotas que cobran vida y empiezan a asesinar a todo el mundo.

Si el guion apuesta por lo terrorífico, la ilustración busca reforzar aún más esa sensación de horror. Cargado de detalles macabros, el dibujo consigue trasladar al lector a un entorno de pesadilla en el que mascotas aparentemente inofensivas comienzan a masacrar a la población. En el campo visual, Chihiro Watanabe destaca por una gran destreza a la hora de plasmar el pánico, el miedo e incluso la resignación en los rostros de las víctimas una vez que aceptan su destino. Para dar vida a sus criaturas, Chihiro Watanabe se decantó por un estilo realista y variado. Las mascotas son un elemento muy importante dentro de la cultura japonesa. De hecho, en la vida real son utilizadas para representar a empresas, instituciones, prefecturas, etc. Pygmalion transforma este elemento cultural y va un paso más allá con una historia oscura donde la supervivencia es algo a lo que muy pocos pueden aspirar.

En conclusión, Pygmalion es un manga singular el en que Chihiro Watanabe convirtió algo aparentemente inofensivo como una festividad destinada para la diversión de la población en algo terrorífico. Una conspiración, un gran secreto y una buena dosis de muerte componen el primer tomo de esta serie que no dejará indiferentes a los amantes del terror.

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