Alicia Keys, la independencia vocal y el magnetismo de su directo

Por: Elizabeth Salvatierra

La luz blanca de las linternas de los móviles parecía que formaban parte del juego de luces del concierto en el Wizink Center de Madrid, en las pantallas gigantes: la galaxia, un planeta, la luna llena, un eclipse y reflejos como arreboles que se proyectaban en el público.  Alicia Keys aparecía vestida de negro, elegante, sin estridencias en el maquillaje, pero con gran carácter vocal y manteniendo muy de cerca su inseparable piano sobre un suelo movible; rozando las dos horas de concierto, nos descifraba el magnetismo de su directo, una fusión del R&B con la música contemporánea; por algo, ella misma es la mezcla caracterizada, de padre afroamericano y madre italiana, es cantante y compositora, actriz y escritora, ha publicado “More Myself” bajo el sello editorial de Oprah Winfrey, en la lista de los libros más vendidos del New York Times; mezcla los sonidos más simples e íntimos con la sofisticación de lo más contemporáneo, puede tener como teloneros a un rapero multinstrumentista como D-Smoke y el pop más actual de Belén Aguilera.

Después de nueve años de ausencia en los escenarios españoles, Alicia Keys descifra el magnetismo de su directo, de estilo sofisticado y total independencia vocal, para corroborar que todo lo auténtico sigue teniendo sentido y, por ende, se queda.

El espectáculo, fue ese fiel reflejo de combinación, un salto entre el presente de su repertorio y el recuerdo de los singles que le abrieron las puertas de la industria musical hace más de veinte años; al grito de –“I want to hear your claps”-, Alicia Keys    dividía su espectáculo en tres, una parte más sublime y serena acompasada por el soul y el jazz; otra, con más influencias del rock, el disco y hip hop; y la tercera, de entrega total atreviéndose con el autotune, hizo de DJ con la mesa de mezclas en el centro del auditorio para interactuar con todas las gradas en un juego de coros de temas más que conocidos, pudimos verla caminar entre la audiencia, con rutinas de baile en el escenario, enérgica y positiva.

Sonaron los temas de sus más recientes trabajos “Alicia” y “Keys”, la voz dulce y cálida en Through without love, al piano en You Don’t Know My Name, las dos versiones dedicadas a New York, City Of Gods y Empire State of Mind, tonos altos sin estridencias para Girl On Fire y Superwoman, vibratos perfectos para Unbreakable y Underdog, una voz más pop con falsetes controlados y toques modernos para In Common y Gypsy Woman, esa atemporalidad más urbana para los infaltables himnos Falling y No One, pero no cabe duda que If I aint got you cantada en español fue un emotivo regalo para el público madrileño.

Alicia Keys es la diva inteligente que sabe aprovechar el material musical que le rodea para mimetizar con su personalidad intimista, la misma que reflejan sus letras, aunque sus producciones más recientes hayan sido tachadas de ligeras y verso fácil por no ocupar el top de las listas de ventas como lo hicieron sus primeros singles, pero de comercio musical sólo saben las discográficas, y no, su público mixto entregado; un público que aclamaba a la artista salir nuevamente al escenario con el gancho coral del  “Oh, oh, oh, oh, oh” de No One; corroborando, que todo lo auténtico sigue teniendo sentido y por ende, se queda, por su música, por ser íntegra y fiel a sí misma, por su activismo social y el apoyo al empoderamiento de la mujer, su concierto en Madrid coincidía con el día en que Estados Unidos celebra el Día de la Independencia y así lo definía en sus redes sociales antes de salir al escenario: “El 4 de julio ha sido cancelado por falta de independencia.  Sinceramente, Las Mujeres”.

3 thoughts on “Alicia Keys, la independencia vocal y el magnetismo de su directo

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  • el 8 julio, 2022 a las 1:14 am
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    Grande Alicia. Gracias¡¡
    Vuelve pronto.👌💓👋🇪🇦

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  • el 11 agosto, 2022 a las 12:49 pm
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    El concierto en Madrid me dejó impresionado.
    Vaya feeling que tiene esta artistaza, cualquier gesto, movimiento y detalle eran magnéticos, con una elegancia natural que me tenía cautivado y embobado. No se me ocurren más palabras, mis sentidos estaban todos volcados al 100% sobre ella, fue algo sobrenatural.
    Ha merecido la pena el esfuerzo en desplazarme hasta Madrid, haber hecho piruetas al buscar «canguros» para la familia y el gasto económico; lo haría cada vez que esta maravilla de la naturaleza nos haga el regalo de aparecer por España.
    Gracias Alicia!! Ojalá no pase mucho tiempo en poder volver a disfrutar de su trabajo y su persona 😉

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