‘Pubis angelical’, de Manuel Puig

EDUARDO SUÁREZ FERNÁNDEZ-MIRANDA.

“Allá por marzo caí en un pozo de desesperación y a modo de descarga nerviosa se me dio por escribir a tontas y a locas y me está saliendo una especie de novela. Los que han visto los primeros capítulos están entusiasmados ¿¿???? Jamás me hubiera imaginado meterme en un berenjenal semejante”.

En ese momento se estaba gestando una de las obras más personales de la literatura en lengua española. Su autor: Manuel Puig, nieto de un catalán anarquista que tuvo que exiliarse a la Argentina a finales del siglo XIX. Nacido en General Villegas, una población de la Pampa seca en 1932, y fallecido en Cuernavaca, México, en 1990, Puig publicó un total de siete novelas, entre las que cabe destacar La traición de Rita Hayworth, Boquitas Pintadas o El beso de la mujer araña. Coincidiendo con el noventa aniversario del escritor argentino, la editorial «Seix Barral» va a ir publicando toda su obra narrativa.

En Pubis angelical, su cuarta novela, Manuel Puig narra la historia de Ana, una mujer enferma recluida en una clínica, desde donde, a través de sus recuerdos, va recorriendo su vida amorosa en la Argentina de la segunda mitad del siglo XX. El libro es también “un implacable examen de las imposturas morales que en nuestra época trituran a los más débiles”. En este sentido, el propio autor reconoce que escribe por un impulso interno que le empuja a “aclarar problemas que me preocupan y a los que soy fiel. Escribo identificado con las personas y los géneros populares reprimidos, la mujer en los años cuarenta, el folletín o el melodrama”.

El autor argentino siempre se sintió atraído por “ciertas formas despreciadas, ciertos géneros populares, tengo un especial gusto. Creo que estos géneros menores pueden ser tratados con cierto rigor artístico y valorizarlos. El hecho de que sean populares a mí no me molesta, al contrario, hay ciertos ingredientes, por ejemplo del folletín, el cuidado de la intriga, que me parecen válidos y he intentado siempre una forma de novela popular”. Esto hizo que tras la publicación de su primera novela, su obra produjera cierto estupor por parte de los grandes escritores consagrados en Argentina. Muchos consideraron a Manuel Puig una especie de “advenedizo” que intentaba filtrarse entre sus filas en la cumbre, según recuerda Joaquín Soler Serrano en el mítico programa de TVE A fondo.

Una de las grandes influencias que ha tenido la literatura de Manuel Puig ha sido el cine, y en especial la época dorada de Hollywood. El escritor argentino, desde su juventud, trató de escapar de una realidad opresora que le había tocado vivir: “Me sentía cómodo en el refugio de la penumbra del cine, eso era lo que me gustaba”. Creyó que el cine podría ser su salida profesional. Pero no fue así. Viajó a Italia donde trabajó como asistente de grandes directores italianos, pero la experiencia le decepcionó. Encontró en la literatura un camino para explicar sus propias vivencias personales. Néstor Almendros, amigo suyo, le presenta a Juan Goytisolo, quien le animó a presentar su primera novela al Premio Biblioteca Breve, del que quedaría finalista.

Tenemos la fortuna de volver a leer a un autor que, como recuerda Mario Vargas Llosa, ha creado “una de las obras más originales que hayan aparecido en las décadas finales del siglo XX”.

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