El boom de los audiolibros

Mucho se está hablando del auge de los audiolibros: ¿a qué es debido? ¿Por qué nos gustan tanto? Es un hecho incuestionable que a las personas nos encantan las historias humanas; por muchos motivos, pero sobre todo porque no hay nadie tan parecido a uno mismo como el protagonista de una historia con la que nos identificamos. Por eso el ser humano siempre ha consumido con afán contenidos narrativos: novelas, teatro, tradición oral, películas, series de televisión, etc.

La palabra hablada, por otra parte, tiene rasgos de confidencialidad, proximidad y emoción de los que carecen otros canales de comunicación. La radio, hasta ahora, era el medio por excelencia que se beneficiaba de ello.

El audiolibro es capaz de fusionar lo mejor de la radio y de la lectura. Su definición, en realidad, resulta muy sencilla: es la grabación con la voz del contenido de un libro. Cada vez son más y más personas las que recurren a este formato. ¿A qué debe su boom?

 

Audiolibros: éxito reciente, historia dilatada

De los nuevos formatos de comunicación que están triunfando gracias a Internet y sus satélites, el audiolibro es uno de los más veteranos. Su origen se remonta a 1930. A menudo, se dirigía al segmento de las personas invidentes que, de este modo, podían acceder al placer de la lectura de forma diferente. También tenía un uso educativo, de hecho, se encontraba en su mayor parte en bibliotecas y escuelas.

Su acceso era, por ello, más limitado y restringido. Gracias a la tecnología actual, cualquiera podemos acceder ahora a este tipo de libros auditivos. Según estudios realizados el siglo pasado, cuando los recursos técnicos aplicados no eran comparables a los de hoy, en 1977 se concluyó que los universitarios eran capaces de resumir un contenido escuchado con la misma precisión que tras haberlo leído.

Además, también se demostró en 1985 que, en general, la comprensión lectora es compatible entre ambos sistemas: si lees bien los libros, también los escucharás correctamente. El único hándicap que tienen estos formatos se refiere a los libros que tratan contenidos técnicos, densos y eruditos, aquellos que nos exigen volver hacia atrás continuamente para consolidar el aprendizaje. En estos casos son menos recomendables, si bien la propia concepción de estos audiolibros puede contrarrestar este problema: cuando el contenido ayuda al oyente a ir repasando lo aprendido hasta ese momento, son igualmente útiles.

 

Por qué triunfan los audiolibros

El placer de la lectura, la confianza y la emoción que transmiten las palabras habladas y el atractivo de las historias humanas son ingredientes importantes de este fenómeno de comunicación. Sin embargo, no explican por sí solos el porqué de su éxito en tiempos presentes, cuando conviven tantísimos estímulos y formatos de comunicación.

Entonces, ¿qué tienen los audiolibros que los hacen tan atractivos hoy en día? Analizamos a continuación algunos de sus beneficios por todos conocidos, así como otros que a veces pasan desapercibidos:

  1. Rapidez. Al escucharla, captamos la información antes que cuando la leemos. Nuestra sociedad valora la inmediatez y está acostumbrada a recibir la información con gran agilidad.
  2. Multitarea. Podemos escuchar el libro mientras hacemos otras cosas, por ejemplo correr, conducir o limpiar la casa. La lectura exige dedicación exclusiva.
  3. Para todos. Algunas personas, como los invidentes o los analfabetos, pueden escuchar libros, pero no leerlos.
  4. Destrezas personalizadas. Los seres humanos tenemos inteligencias y capacidades de aprendizaje diferentes; muchos, aprendemos antes por el oído.
  5. Ambientación. El tono de la voz, los silencios y los efectos de sonido enriquecen el disfrute de la historia.
  6. Menos esfuerzo. Es un proceso más pasivo que la lectura, el destinatario lo tiene más fácil para visualizar la historia. Los jóvenes, grandes consumidores de vídeo, prefieren este enfoque.
  7. Intensidad y conexión. Los oyentes se vinculan con la historia mucho más y antes.
  8. Precio. Por lo general, sale más barato oír libros que leerlos, sobre todo en plataformas líderes como Audible.
  9. Diversidad. Hay muchos títulos y no se requiere espacio físico para archivarlos.
  10. Sostenibilidad. El ahorro de papel que supone es positivo para la protección y el cuidado medioambientales.

En definitiva, existen muchas y buenas razones para apostar por los audiolibros. La falta de tiempo, el deseo de inmediatez, la mayor conexión y el gusto por los impactos emocionales son algunos de los pilares de su éxito.

 

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