Mark Russell nos presenta un trabajo híbrido francamente llamativo

Portada de Second coming

Second Coming es un trabajo a caballo entre el cómic de superhéroe, con toques humorísticos, con trasfondo social y religioso.

En un mundo alternativo, donde en lugar de Superman tenemos a Sunstar, se produce la segunda venida de Jesús. ¿Qué sucedería entonces? Mark Russell, que es un creador que ya se ocupó de aspectos religiosos en otra ocasión, utiliza esta idea para plantear una realidad alternativa, con la esperanza (creo yo) de hacer reflexionar al lector.

En el trabajo Jesús es mostrado de un modo inocente, quizás demasiado. Un personaje que considera que la violencia no es una buena opción y opta habitualmente por el diálogo y la comunicación. Ante esta opción, Sunstar es un personaje un tanto violento (como cualquier superhéroe), aunque con una apariencia sumamente humanizada. Estamos, por lo tanto, ante dos elementos icónicos de la cultura Occidental y que, además, son contrapuestos en sus acciones. Ahora bien, sus motivaciones son semejantes: la paz, la justicia, etc.

El autor nos plantea esta diatriba para que cada uno de nosotros opte por una opción u otra. ¿Qué haríamos nosotros? ¿La violencia está justificada? A lo largo de la historia Russell nos conduce, entre humor y  guiños, por un camino pacifista y un tanto maniqueo. Digo esto, ya que se muestra a la sociedad como algo estático. De hecho, en la página ochenta y cinco de la obra Jesús afirma algo semejante. Este elemento, que también está presente en la sociedad, no tiene presente que antes a las personas se las crucificaba públicamente, que el hambre y la violencia eran lo que estructuraba la sociedad. En cambio, en la actualidad, las personas vivimos mucho mejor y con un contexto ético más desarrollado. Precisamente, el hecho de que Russell se plantee esta historia, es un ejemplo de lo que acabo de indicar.

Todos estos aspectos indicados, muestran que estamos ante una historia ingeniosa que hará las delicias del lector interesado por los cómics en los que se le hace pensar. Ahora bien, como he indicado antes, una parte de los creadores estadounidenses tienden, de un modo u otro, al conservadurismo. Robert Kirkman es un buen ejemplo en su afamada The Walking Dead; Mark Russell no se queda atrás. La razón de esto la encontramos en la evolución de la historia.

Parece que una novela como esta no puede contravenir el way of life capitalista. En caso contrario, pienso, podría llegar a ver limitada su aceptación social. Por eso, Second coming termina yendo hacia un discurso convencional e, incluso, un tanto anodino. No obstante, esto no le quita brillantez a la obra.

Así mismo, el equipo que se ocupa de la narración visual (Richard Pace, Leonard Kirk y Andy Troy) realiza un trabajo impresionante. En la mayor parte de las páginas vemos que la estructura visual es sencilla. Ahora bien, cuando es necesario, y para ir en paralelo a la narración escrita, la obra comienza cambiar y opta por una narración más colorista y recargada. En este sentido existe cierto juego visual con el lector. Con la intención de diferenciar las sub-historias, se opta por narraciones visuales claramente distinguibles.  Esta estrategia funciona adecuadamente y sirve a los objetivos planteados. Reconozco que la parte más histórica me ha entusiasmado por su talante minimalista.

En definita, Mark Russell nos plantea una obra excelente, imaginativa e innovadora. Un trabajo que no puede dejarse a un lado.

Por Juan R. Coca

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