El arte está en los detalles: La evolución del arte en las tragamonedas

Tragaperras; tragamonedas; máquinas de azar; slots. Al escuchar estas palabras, difícilmente se nos viene “arte visual” a la mente. Pensamos, como es natural, en las ganancias fáciles que podemos obtener a través de ellas… y lo rápido que puede desaparecer nuestro presupuesto si no las disfrutamos de forma responsable, claro está.

Sin embargo, el arte está en los detalles, y una inspección más a fondo nos permite entrar a un mundo de expresión artística que pocos reconocen como tal. Ya sea que estés jugando en las tragaperras de Casino Barcelona o en una tragamonedas online en Chile, algo siempre va a permanecer constante: la magia audiovisual que ofrecen.

 

En 1895, la primer tragaperras mecánica, inventada por Charles Fey, consistía en cuatro símbolos simples: diamante; pico; corazón y la Liberty Bell, la Campana de la Libertad. Fue este último símbolo el que le dio su nombre a esta tragaperras, y emula a la Campana de la Libertad de Filadelfia incluso en la fisura que la caracteriza.

 

Una década más tarde, en su tragaperras mecánica llamada Operator Bell, Herbert Mills introdujo por primera vez los símbolos de frutas. Limones; naranjas; cerezas… estos son los símbolos que hasta la fecha se siguen utilizando con regularidad, sin importar si se trata de una tragaperras electrónica o completamente digital.

 

Algo que sin duda ha cambiado desde entonces es lo sofisticados que se han vuelto los símbolos de las tragaperras. Desde las clásicas frutas hasta los símbolos únicos que corresponden a la infinidad de temáticas de cada slot, estos símbolos son diseñados con detalles que hablan del empeño y cariño con los que son creados.

 

Respecto a las temáticas, hay de todo tipo y para todos los gustos. Algunas de estas tragaperras buscan emular a las máquinas mecánicas de antaño. Otras buscan emular a los videojuegos, particularmente de las décadas de los 80s y 90s. Algunas van tan lejos que llegan a crear narrativas complejas y bandas sonoras dignas de un videojuego moderno.

 

Años atrás, los cómics tuvieron que luchar por ser reconocidos, con justa razón, como arte. Los videojuegos pronto siguieron sus pasos. ¿Es descabellado considerar que las tragaperras serán vistas dentro de unos años como una forma de arte multimedios? Por nuestra parte, consideramos que no.

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