Una serie de novelas de intriga de Javier Quirce, desde «El extraño caso de Hermann Klein»

Por Horacio Otheguy Riveira

Del primer capítulo titulado La reunión al último, Dies Irae, nueve sendas para recorrer «El extraño caso de Hermann Klein», comienzo de la policiaca Serie Steinberg: una creación con elementos tradicionales del género con varias peculiaridades como un total de siete casos, cada uno ubicado en un país distinto con activos condicionantes y no mera ilusión paisajística. El autor es el español Javier Quirce, y lleva publicadas las dos primeras. Tras «El extraño caso…» (en Hong Kong), «La sombra sobre Shanghai».

Hong Kong año 2019

Una ciudad donde todo es posible, un informe secreto, un libro que cambiará el mundo. El prestigioso y no poco conflictivo Juan Steinberg, de vida convulsa y pasado oscuro en Barcelona, recibe un encargo de la misteriosa sociedad Insel. Uno de sus socios ha desaparecido con información de su último proyecto, la construcción de una Pirámide en Kowloon.

Deberá investigar en la turbia y tumultuosa Hong Kong a todo tipo de personajes de las altas esferas y enfrentar toda clase de peligros relacionados con lo paranormal, luchando al mismo tiempo con un pasado repleto de heridas, para llevar a cabo la difícil tarea que le han encargado: encontrar a Hermann Klein.

Un comienzo prometedor que rápidamente asume el palpitante corazón de un conflicto con profundas raíces, para luego introducirse en la atmósfera propia del misterio y el suspense:

«La noche del 23 de agosto del año 2019 Juan Steinberg soñó que cruzaba un laberinto y que un grupo de hombres vestidos de negro lo perseguían. Uno de ellos llevaba un cuchillo. En el mismo momento en que le daban alcance despertó. Con el sabor metálico del sueño todavía en la boca y con la respiración agitada, Steinberg permaneció a oscuras y en silencio unos minutos, tumbado boca arriba. Poco después subió las persianas y las luces rojas, verdes y amarillas de Hong Kong entraron por la ventana dando a la habitación del hotel una atmósfera casi religiosa.

Al rato encendió la luz y fue hasta el baño para lavarse la cara. Sacó de una bolsa de mano la caja que contenía una jeringuilla y un pequeño frasco de líquido transparente, preparó una inyección y se la aplicó en el brazo izquierdo. Una sensación de paz invadió su cuerpo mientras se pasaba un algodón por el pinchazo.

Todavía con los ojos cansados y llenos de sueño, se miró en el espejo del lavabo y, como hacía todas las mañanas en Barcelona, fumó un cigarro en silencio. Disfrutó de ese momento a primera hora en la gran ciudad, antes de que todo se llenara de gente.

Tomó una ducha y se vistió con un traje azul marino, camisa blanca y zapatos marrones y miró a las calles vacías desde la ventana. Eran las siete de la mañana. Sacó una tarjeta del bolsillo interior de su americana: el papel era grisáceo y llevaba impreso un logo circular alrededor de una pirámide. Pensativo, pasó un dedo por su superficie y sintió su textura y el relieve de sus letras. Con ella en la mano, recordó la llamada que recibió unos días antes mientras caminaba por el Paseo del Espolón, cerca de su ático enfrente de la catedral. La mañana en Burgos era soleada, aunque fresca, y una voz amable de mujer le convocó a una reunión en Hong Kong:

—Necesitamos su ayuda en un asunto urgente relacionado con nuestra sociedad, señor Steinberg —informó después de presentarse como Amanda Lee—. No se preocupe por las condiciones, será muy bien recompensado.

—¿En qué consiste el caso? Deme, por favor, más información al respecto. ¿Y cómo han encontrado mi contacto? —preguntó Juan, sorprendido por la llamada.

—Lo siento, no puedo revelarle nuestras fuentes. Solo le puedo decir que tenemos buenas referencias de sus anteriores trabajos y que buscamos a alguien que sea totalmente desconocido en nuestra plaza. Toda la información relativa a este asunto le será debidamente entregada en Hong Kong. Venga, por favor, cuanto antes. Hemos analizado su perfil y estamos seguros de que usted es la persona adecuada para este cometido. Sabemos de sus cualidades, señor Steinberg.

—Yo no merezco ningún tipo de estudio, y no sé si saben que llevo un tiempo retirado —contestó Steinberg—. ¿Y a qué cualidades se refiere?

—Sabe perfectamente a qué me refiero. Esta es una gran oportunidad para volver a su actividad. Le esperamos en un par de días, no puedo contarle nada más por teléfono, lo único que le adelanto es que es un asunto de una gran relevancia y que la retribución por sus servicios será igualmente importante.

Después de un largo silencio, Steinberg por fin contestó:

—De acuerdo, le confirmaré nuestra reunión lo antes posible. […]».

La lectura sigue los pasos de un personaje singular que, confortablemente retirado de la acción, vuelve a ella dispuesto a la entrega total: «El vuelo nocturno fue largo y pesado: casi no pudo dormir, intranquilo por el trabajo que le esperaba. Llegó a la isla con las primeras luces matinales y cruzó en taxi el enorme puente que va desde Lantau a Hong Kong Island, escuchando el sonido de las ruedas contra el asfalto y disfrutando de la visión de una multitud de edificios al fondo. En el trayecto sintió que flotaba, como si todo hubiera sido escrito y trazado por un dios que lo sabe y lo perdona todo y ya no existiera escapatoria posible».

Un tipo duro que viaja con una Biblia y acostumbra rezar de rodillas antes de iniciar cada trabajo. Juan Steinberg rompe desde el comienzo con los tópicos del cínico investigador destrozado emocionalmente. Lo insólito de ser un cristiano creyente es solo una pequeña parte de una escalada bien nutrido de sorpresas.

La noche en la imponente ciudad de Hong Kong, asimilando muchas de las características del género negro desde su nacimiento en los años 30, con el brío y la agilidad de una narrativa actual.

La Serie implica un total de siete casos a resolver. Publicaciones en e-book, de las que ya hay publicados dos en la página de Kobo Rakuten:

  1. El extraño caso de Hermann Klein -Hong Kong-
  2. La sombra sobre Shanghai -Shanghai-
  3. El sueño de Akira Kimura -Tokio-
  4. La reina de la noche -Nueva York-
  5. El hombre que vendió al mundo -Ciudad de México-
  6. La maldición de casa Dassler -Dusseldorf-
  7. El profeta -Barcelona-
La sombra sobre Shanghai: «Una noche de invierno un jarrón chino de la dinastía Ming con el grabado de un mono negro desaparece de la casa del millonario Yao Chang y de su mujer Angela Yun, una mujer asiática que tiene los ojos azules. Sandra Vinter, una coleccionista de objetos antiguos viaja desde Europa a China en su búsqueda y se encuentra con Steinberg para llegar a un acuerdo. Luego de la mano de Jessica Chen, una profesora de la Universidad de Pekín, Steinberg conocerá cuál es la verdadera historia del jarrón y sus poderes místicos…»

Javier Quirce Sevilla nació en Burgos en 1980. Tras licenciarse en Derecho por la Universidad de Burgos y una beca Erasmus en la Universidad de Mannheim, realizó un máster en marketing y comercio exterior con la escuela de negocios ESIC en Valladolid en 2007. Ha residido en Alemania, Barcelona y Valladolid, y después de desarrollar su carrera profesional en varios puestos de marketing y dirección comercial en varias bodegas de vino y de viajar a más de veinte países, actualmente reside en Burgos dónde continúa escribiendo más casos para la serie Steinberg. Habla inglés y alemán y cuenta con un canal YouTube donde comenta películas, libros y música. Apasionado del cine, de la música y de la literatura, colabora actualmente con distintos medios de comunicación para la promoción de la serie Steinberg. Sus obras mezclan realidad y auto ficción, con distintos géneros que van desde la novela negra a ciencia ficción, histórica o fantástica, y se basan en un caso a resolver en una ciudad distinta por libro, con abundantes referencias literarias, musicales y cinematográficas.

One thought on “Una serie de novelas de intriga de Javier Quirce, desde «El extraño caso de Hermann Klein»

  • el 18 marzo, 2022 a las 11:38 pm
    Permalink

    La gran revelación mundial del suspense
    Pronto en Hollywood

    Respuesta

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.