Dos impresionantes obras relacionadas con la religión, con cierta equivocidad

Cubierta de El misterio religioso de Grant Morrison

Mark Russell con Second coming (Planeta) y Grant Morrison con El misterio religioso (ECC) ahondan en planteamientos ambiguos sobre el fenómeno religioso.

Second coming es un trabajo brillante que ha puesto en la calle recientemente Planeta, que nos cuenta lo que sucedería si tuviera lugar una segunda venida de Jesús. La innovación la encontraríamos en que este personaje se iría a vivir con Sunstar, el superhéroe más importante de la Tierra.

El misterio religioso es otra obra destacada que ECC acaba de volver a publicar. En ella, a través de una obra de carácter policíaco, se nos muestra como en una obra teatral, el personaje que representa a Dios muere asesinado en plena actuación. A raíz de aquí se estructura una investigación que tiene como principal sospechoso, al actor que interpretaba al demonio.

En estos cómics la intención de los autores es clara: hacer reflexionar al lector. Para ello, los guionistas juegan con la interpretación que cada uno de nosotros puede hacer de la obra. Esto es, si somos agnósticos o ateos, posiblemente tendremos una visión más negativa de lo que nos cuentan y, en ocasiones, hasta oscura. En cambio, seremos más bien pensados si nuestra visión de la religión es más amable o si somos creyentes.

En este sentido, las obras son dos ejemplos de maestría en la narración y de inteligencia en la estructuración de los elementos significativos. A mi juicio, la obra de Morrison es más profunda que la de la Russell. De hecho, como ya indicamos en otro artículo, Second coming no es tan rupturista como, en principio, parece. En cambio, El misterio religioso tiene una profundidad que ahoga.

Morrison hace un alarde de reflexión sobre la transformación del mundo entre la visión romántica y la moderna. Desde esta perspectiva, nos va introduciendo en la superficialidad moderna y en el impacto que tienen los medios de comunicación (todo ello desde una perspectiva simbólica). A partir de ahí, y siempre en un mundo sin Dios, todo es libertad para hacer lo que queramos sin las limitaciones de la existencia de un ser superior. Ante ello parece que solamente nos queda la opción de algún tipo de mecanismo tamponador que evite una reacción explosiva.

Cubierta de Second coming de Mark Russell.

Russell también nos adentra en una diatriba semejante (aunque con las diferencias indicadas anteriormente), pero sin matar a nadie. En la obra de Russell la solución tiene un carácter más postmoderno y no tan romántico como la de Morrison. Recuérdese que romántico no es sinónimo de ñoño o de hipertrofia emocional. No. El romanticismo aceptaba la muerte con pocos tapujos. De ahí que muchos artistas de suicidaban y esto era, relativamente, comprendido por la sociedad. En cambio, en la postmodernidad la muerte no tiene cabida y lo emocional lo inunda todo.

La narración gráfica también es notablemente diferente. La de Second coming es más típicamente comiquera. Juega con dos estructuras narrativas para mostrar las diferentes épocas y matices de la historia. La de El misterio religioso juega con la fotografía y conformando una narración más opresiva y seria.

En definitiva, estamos ante dos obras en las que el fenómeno religioso tiene una importancia inusitada. Ambos trabajos son inteligentes y nos harán reflexionar. Ahora bien, las diferencias entre ambas son notables.

 

Por Juan R. Coca

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