El Torres y Cifuentes vuelven a sorprender con una obra de misterio con aire clásico

Portada de Whoodunit?

La utilización de animales humanizados en los cómics no es algo extraño. Blacksad (Norma), Fritz the cat, Salvatore (Ponent Mon), Maus (Reservoir books) o Solo (ominiky ediciones) son algunos de los numerosos ejemplos. Recientemente Karras cómics ha publicado la nueva obra de El Torres titulada Whodunit? que se une a esta lista de obras.

La historia comienza con la muerte de uno de los miembros de una familia poderosa y adinerada. A partir de ahí, todos podrían ser la persona que cometió el asesinato. La policía entra en escena y el inspector Forrester, sagaz e inteligente, se pone manos a la obra para descubrir quién lo hizo. El inspector cuenta con la ayuda de un soldado retirado llamado Wallcroft, quien conoce a una de las doncellas de la mansión. Esta doncella será crucial en la historia, gracias a las capacidades que tiene.

Clásico ¿verdad? Efectivamente, así es. La obra presenta un aire clásico muy marcado, pero también introduce elementos interesantes que no son tan frecuentes en las clásicas historias de misterio. No podría ser menos. Al fin y al cabo, el guion es de El Torres y con él, la sorpresa y lo enigmático entrará por esos vasos comunicantes que introduce este narrador.

Página interior.

Cuando tuve la obra entre mis manos, reconozco que no me atrajo demasiado. Ahora bien, una vez sorteados esa primera impresión y esos prejuicios, comienzas a pasar páginas y compruebas que la obra es francamente adictiva y divertida. No pude parar de leer hasta que terminé. Los elementos extraídos de las narraciones de terror que, de manera magistral, ha escrito El Torres en otras ocasiones (Sangre bárbara o Camisa de fuerzas) los vislumbramos aquí empleados con maestría y sutileza. Son tenues, por supuesto, pero están y convierten a esta obra en una nueva delicia para los amantes del cómic.

El ritmo, el uso tradicional de varias historias incardinadas, la introducción de personajes que, de un modo u otro, terminan aportando algo a la historia, hacen de ésta un ejercicio de estilo magistral. A su vez, el dibujo clásico de Vicente Cifuentes y el color de Ulises Arreola enlazan a la perfección con el ambiente de la obra. En este sentido, Cifuentes opta por unas viñetas en las que el fondo cobra especial importancia para mantener al lector en la época. De hecho, son frecuentes las páginas en las que destaca el tamaño de una o dos viñetas en las que la ambientación tiene relevancia discursiva. En cambio, las viñetas que muestran primeros planos, prescinden de este recurso.

Me ha resultado muy sugerente y elegante la manera en que se muestran las capacidades de la protagonista de la obra. Este mecanismo logra jugar con elegancia, con una introducción de elementos inquietantes. Elegancia e inquietud que también está presente en la representación del mayordomo (otro clásico). Por otro lado, los personajes logran transmitir las diferentes emociones que se van narrando.

Estamos, por lo tanto, ante una obra clásica, bien construida y enormemente divertida. Sin ningún lugar a dudas, El Torres sigue siendo uno de los referentes del cómic español y Cifuentes un excelente dibujante. Termino recomendando encarecidamente esta obra.

 

Por Juan R. Coca

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