El libro que Kibo escribió

Por Àngels S. Amorós

Mariana Ruiz-Johnson (texto e ilustraciones). El libro que Kibo escribió. Barcelona: Editorial Takuka, septiembre 2021. pp. A partir de los años.

Atravesó la sabana, cruzó el mar y, sin que nadie se diera cuenta, tiró el libro desde el aire en un rincón perdido de la ciudad.

Kibo es un rinoceronte que decide proyectar por escrito toda la belleza que, para él, caracteriza a su entorno más inmediato: la sabana africana de cielos rojos y llena de vida. Muy pronto, es consciente que debe compartir esas palabras y elabora un libro que su amiga, la garza Naki, lleva a la gran ciudad y luego incluso llega hasta el Polo Norte y todo aquel que se sumerge entre sus páginas se traslada al privilegiado entorno que tanto ama el autor del libro, Kibo.

De este modo, se representa de forma sencilla y altruista el poder que tienen las historias y las palabras para los lectores ya que son capaces de experimentar experiencias nuevas, recordar otras situaciones o incluso evadirse. El libro no permanece en manos de un solo lector si no que pasa de mano en mano como una biblioteca ambulante, viajera que hace llegar su mensaje a todas las partes de la tierra. El proceso de la lectura escenificado en ambientes llenos de colorido y con la naturaleza y los animales humanizados como protagonistas que no dudan en que el libro es una valiosa herramienta que se debe transmitir para preservar su mensaje. También destaca el papel del escritor y los intermediaros para que el libro como objeto tenga un forma final y también insiste en que los lectores son los encargados de descubrir el valor de sus descubrimientos literarios a otros lectores para que así se produzca un enriquecimiento en cadena.

El trabajo de Mariana Ruiz Johnson es admirable y representa muy bien el proceso de formación de un libro y, al mismo tiempo, la creación del hábito lector y todo lo que nos puede aportar una buena historia.

Mariana Ruiz Johnson (Buenos Aires, 1984). De padres diseñadores e ilustradores, el dibujo creativo la acompañó desde bien pequeña. A partir del 2005 comenzó a formarse como ilustradora en la Escuela de Arte Sótano Blanco con el profesor José Sanabria. Graduada de Artes Visuales en el Instituto Universitario Nacional de Arte de Buenos Aires, actualmente combina su actividad como ilustradora con la de docente en el Taller Procesos Creativos en su país natal, donde ha participado en varias exposiciones. Sus mayores intereses son el poder narrativo de la imagen, los personajes antropomorfos, el uso del color como elemento compositivo, las escenas nocturnas, la infancia, la fuerza de la naturaleza, el humor y la magia. Ha publicado numerosos libros como autora e ilustradora en todos los continentes.

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