Notre Dame de París, ¿Un guardián de la tradición alquimista?

El 15 de abril de 2019,  el templo religioso  más famoso del mundo, -gracias a Víctor Hugo- con su novela “Nuestra Señora de Paris”  o  también el Best Seller  de la década de los sesenta, “El Misterio de las Catedrales” de Fulcanelli, en la que realiza una  interpretación esotérica de los símbolos herméticos de esta construcción, ardió en llamas -como todos sabemos- durante horas, sufriendo grandes y serios destrozos.

La catedral de 850 años de antigüedad, ardió hasta que colapsó el techo  y su icónica aguja central, perdiéndose gran parte de un acervo  espiritual.

Así como sucedió con el 11-S,  el derrumbe de las Torres Gemelas de Nueva York, el mundo vio en directo el colapso del techo de la Catedral de Notre Dame de París y la consecuente caída de su emblemática aguja, obra maestra de Violet-le-Duc, que a  93 metros de altura se precipitó al suelo lamentablemente.

El fuego se inició a las 18:20 horas del 15 de abril de 2019 y pasados unos veinte minutos, la cubierta de madera ya estaba totalmente afectada.  Tras nueve largas horas y la participación de más de 600 bomberos, se daba por controlado el fuego, logrando salvar el símbolo espiritual de Francia.

A un año y medio del incidente,  queda mucho por hacer. Aún no hay un proyecto de reconstrucción aprobado, no se han esclarecido las circunstancias que provocaron el incidente –más allá de un posible cortocircuito– o una colilla de cigarro, tampoco se ha señalado a un culpable o un fallo en el protocolo de reconstrucción. Lo cierto también, es que esta Catedral, no volverá a ser lo que conocimos y lo que se escribió sobre ella.

Restauración

El juego Assassin’s Creed Unity,  ayudó a reconstruir Notre Dame y para hacerlo, se creó un comité de expertos para su reconstrucción, poniéndose en marcha la asociación cientificos de Notre Dame, un conjunto profesional que tiene  con el objetivo de «ayudar y asesorar a las autoridades» en las tareas de reconstrucción, trabajos que podrían alargarse hasta 20 años, según comentaron en conferencia de prensa.

La estructura incinerada, constituye un gigantesco laboratorio de arqueología, -dice Alexa Dufraisse-, arqueóloga del Museo Nacional de Historia Natural de París, que dirige el equipo multidisciplinario de la madera. El grupo incluirá arqueólogos, historiadores, dendrocronólogos (datación de árboles), biogeoquímicos, climatólogos, carpinteros, silvicultores e ingenieros especializados en mecánica de la madera.

Una de las cuestiones que más preocupa a los restauradores,  es la presencia de plomo. El incendio derritió más de 1.300 placas de plomo que recubrían el tejado y que contaminaron los alrededores de Notre Dame, asentándose además en las paredes y esculturas de la catedral. La limpieza de estas superficies se debe llevar a cabo sin dañar los materiales ni los colores originales, una tarea que no resulta nada fácil por el momento. Uno de los métodos más efectivos ha resultado ser el uso de toallitas húmedas. En febrero se iba a probar un nuevo sistema de limpieza a través de una resina en frío, pero la pandemia de coronavirus ha paralizado todos los trabajos.

Estudio de los escombros

La revista Nature, publicó un artículo sobre el avance de los proyectos, liderados desde el Centro Nacional de Investigaciones Científicas de Francia. Participan un centenar de investigadores que se dividen en veinticinco laboratorios. Principalmente, se encargan de estudiar Notre Dame desde siete ángulos: albañilería, madera, metal, vidrio, acústica, análisis digitales y antropología. En total, el esfuerzo involucrará a más de 100 investigadores en 25 laboratorios y tendrá una duración de 6 años.

El estudio de los escombros está reportando información muy interesante sobre las técnicas y herramientas empleadas en el siglo XII en los trabajos de carpintería, como si de una ventana al día a día de los artesanos medievales se tratase. Los análisis sobre los restos de las vigas quemadas desvelan, a través de la datación de los anillos, la antigüedad de la madera e incluso el lugar del que fueron talados esos árboles.

La piedra caliza, al ser un material poroso, aumentó un tercio de su peso en agua. Actualmente, los expertos se afanan en encontrar una fórmula que permita acelerar el proceso de secado. El estudio de los escombros, de igual forma, está proporcionando valiosa información sobre cómo los canteros diseñaron este complejo gótico.


Historia de la Catedral

La Catedral de Nuestra Señora de París, o Notre Dame, está  considerada como uno de los mejores ejemplos del estilo gótico francés, (Arte gótico es la denominación histórica del estilo artístico que se desarrolló en Europa Occidental  a comienzos del siglo XII).

Las catedrales góticas,  surgen ligadas a la idea del esplendor y la monumentalidad del cristianismo, con la ayuda de las necesidades y aspiraciones de la sociedad de la época.

La arquitectura gótica fue un estilo muy importante, en el seno de una sociedad que fue viendo cómo se transformaba su vida a un ritmo acelerado, hasta llegar a la urbanización  del siglo XV.  Tomando gran importancia en el campo social y  económico.

Desde su origen en el siglo XI  (1163) la estructura fue modificada en la Edad Media y ampliamente restaurada en el siglo XIX por el arquitecto Eugène Viollet-Le-Duc, donde se le imprime el alto símbolo alquímico que Fulcanelli describió en su obra.

En nuestra próxima colaboración, hablaremos lo que Fulcanelli y Serge Hutin, describen sobre el simbolismo alquímico encerrado en la Catedral de Notre Dame.

Primera parte

Por Danie Sans

Danie Sans

Periodista y escritor. Amante del arte y los enigmas históricos.

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