Miguel de Cervantes: precursor cultural

Miguel de Cervantes es un escritor inmortalizado gracias a Don Quijote de la Mancha, un libro que ha traspasado fronteras siendo el título no religioso más leído de la historia y traducido a más de medio centenar de lenguas. A continuación os contamos los elementos culturales que popularizó Cervantes con sus obras, más allá de El Quijote, con referencias que marcaron un antes y un después para la sociedad venidera.

Primera novela moderna de la historia

 

Cervantes publicó El Quijote en el siglo XVII, en una época donde se trataban principalmente temas de caballería, sentimental, morisca o pastoril. Sintetizó estos géneros pero proporcionando una perspectiva satírica, un experimento que se alejaba de la corriente picaresca que se estaba haciendo bastante popular. Los autores del siglo XVII y XVIII buscaban una nueva fórmula para narrar, con Don Quijote los lectores se llenaban de expectativas para descubrir cómo los protagonistas resolverían los problemas de sus aventuras. Además, don Quijote y Sancho Panza cuentan con sus propios arcos argumentales y aprenden el uno del otro al disponer de personalidades tan distintas, en consecuencia, los dos evolucionan conforme avanza la trama. Hay cambios en su mentalidad y puntos de vista entre su primera aparición hasta el desenlace del libro. La transformación de los personajes condiciona totalmente la novela, haciendo que tengan mayor relevancia que los sucesos vividos que son simples desencadenantes, una fórmula que copia la novela moderna.

 

De la 21 a las siete y media y el blackjack

 

Rinconete y Cortadillo es una obra de picaresca y sátira de Miguel de Cervantes que se desarrolla en Sevilla, plasmando la sociedad de finales del siglo XVI. Durante la novela se habla de un juego de cartas denominado “veintiuna” en el cual hay que conseguir una puntuación de 21 sin pasarse. Se trata de un juego que existía anteriormente, popular en regiones europeas como Francia, cuyos colonos expandieron el juego al resto del mundo, Cervantes hizo lo propio con sus novelas, transmitiendo el juego de cartas por medio escrito. Con el paso del tiempo la 21 derivó en otros juegos como la siete y media, utilizando la baraja española hay que alcanzar dicha suma sin superarla teniendo en cuenta que sota, caballo y rey cuentan como valor medio, o el blackjack, donde hay que alcanzar la puntuación más cercana a 21 sin pasarse para ganar, siendo un juego de moda en casinos online como Yocasino que ofrece blackjack, ruleta o slots para móvil o PC sin salir de casa.

Mejorando el idioma español

 

Cervantes ideó sus obras para ser leídas en voz alta, era detractor de leer solo en la intimidad. Por ello se encuentran ciertas erratas e incongruencias entre sus historias, sobre todo con Don Quijote. El autor lo hacía de forma intencionada debido a que trataba de emular el lenguaje oral. Sus libros sirvieron de puente para el español moderno, con el uso de vulgarismos propició que más gente entendiera sus historias demostrando que la lengua es un ente vivo en constante evolución por sus hablantes. Por esta razón el instituto de la lengua española tiene el sobrenombre de Cervantes.

 

Sin duda la popularidad de Cervantes es bien merecida, aportó cambios que van más allá de la literatura, su escritura fue capaz de transmitir elementos culturales a todos los rincones del mundo que a día de hoy continúan vigentes.

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